El Banco Central de Venezuela (BCV) publicó una actualización de datos correspondientes a la balanza de pagos del país. El ente no publicaba estas cifras desde 2019.
La balanza de pagos es el registro estadístico de todas las transacciones económicas (bienes, servicios y capitales) realizadas entre la totalidad de los residentes y empresas de un país y el resto del mundo durante un periodo determinado. Esta cifra ilustra cómo se comportó el comercio impo/expo nacional.
Los datos publicados corresponden al cierre de 2025. Según la principal instancia bancaria nacional, el total de exportaciones sumó, de acuerdo con el cálculo en dólares estadounidenses (USD), unos 26.785 millones.
Las exportaciones petroleras se situaron en USD 18.212 millones. Esto representa un 67,9% del total de ingresos generados por facturaciones para el país.
Los datos sugieren que, si bien las exportaciones petroleras siguen siendo la base esencial del ingreso de divisas al país, la ponderación porcentual de otras actividades no petroleras ha adquirido relevancia.
Esto se explica, en gran medida, con la cuenta de barriles de crudos que han salido a exportación. Si bien Venezuela ha reflotado sus exportaciones de petróleo y combustibles, estas siguen teniendo un valor considerablemente menor comparado con años anteriores a 2019.
La data del BCV también indica que los egresos por importaciones petroleras sumaron USD 2.521 millones, una reducción de 3,74% respecto a 2024.
Este dato está claramente vinculado a la importación de bienes y servicios destinados al desarrollo de la actividad de hidrocarburos, lo cual sugiere que la reducción estuvo asociada a las restricciones impuestas por medidas comerciales hostiles extranjeras.
RADIOGRAFÍA DEL DAÑO ECONÓMICO
Las cifras divulgadas por el BCV ilustran un daño transversal y profundo a las actividades de hidrocarburos, que son la base fundamental de la economía venezolana.
Los montos obtenidos por exportaciones petroleras de los años 2023, 2024 y 2025 son notablemente similares a los de 1997, 1998 y 1999, una época de precios petroleros muy bajos en que los barriles de crudo se cotizaban entre los USD 10 y 15 a nivel internacional.
Los datos refieren que durante los años 2024 y 2025 ingresaron montos similares por exportaciones petroleras, siendo ese un ingreso en el rango más bajo, comparado con los registros desde el año 2000 hasta 2019.
Sobre los datos divulgados, el economista Luis Oliveros indicó desde su cuenta en la red social X que Venezuela recibió, entre 2019 y 2025 (siete años), un ingreso similar al que obtuvo el país solo en el año 2012.
Oliveros calificó de "alarmante" el registro de datos correspondiente al año 2020. "En 2012 el país recibió USD 93.097 millones, en 2020 eran USD 4.815, un descenso de 95%", indicó el economista.
Los datos registran una restricción clara de las exportaciones venezolanas en términos de barriles a causa del ciclo de sanciones ilegales.
La caída de ingresos en los últimos siete años causó que Venezuela no obtuviera beneficios sustanciales, por ejemplo, en el ciclo 2022, 2023 y 2024, cuando los crudos alcanzaron los 100, 82 y 81 USD/barril (Brent).
Esto es relevante. El impacto de las medidas comerciales hostiles deben estimarse más allá de las pérdidas netas. También es necesario considerar el "lucro cesante", o lo que el país dejó de ganar durante esos años.
Considerando el último ciclo de precios altos de crudo (2022, 2023 y 2024) y suponiendo que no se hubieran emitido sanciones contra la economía nacional y el país mantuviera el nivel de producción de barriles de 2013 (justo antes de las primeras sanciones), Venezuela habría recibido unos USD 250.000 millones.
Según el registro, las actividades no petroleras se vieron en recesión por última vez en 2021, registrando -3,47%, reflejando así la relación de las sanciones a los hidrocarburos con el comportamiento de otros sectores de la economía venezolana.
OTROS DATOS RELEVANTES
El ente financiero ha divulgado otros datos adicionales y complementarios.
En todo 2025, se registró un superávit en la Balanza de Pagos (positiva) en USD 2.222 millones, reflejando una posición externa favorable.
La institución también señaló una recuperación del Producto Interno Bruto (PIB) nacional. La economía completó 19 trimestres de crecimiento consecutivo, con una expansión de 8,66% al cierre de 2025.
La actividad petrolera fue la principal balanza del crecimiento en 2025: mostró un crecimiento significativo de 13,41% en el cuarto trimestre del año pasado.
La actividad no petrolera ha crecido desde 2022, por el orden de 13,8% en 2022; 4,3% en 2023; 5,6% en 2024; y 6,3% en 2025, siendo ese un crecimiento sostenido y claramente vinculado a las dinámicas impuestas por sanciones y licencias.
El año de mayor crecimiento en el sector no petrolero es precisamente el punto de las licencias de la administración Biden.
Según el medio venezolano especializado en economía Banca y Negocios, entre 2021 y 2025 han destacado algunos sectores como "construcción" que muestra niveles elevados de crecimiento sostenido en el período, con un máximo de 86,19% en 2021 y un mínimo puntual de 0,54% en 2023, lo que puede ser descrito como un comportamiento muy volátil.
"En 2024 y 2025, Construcción lideró a los sectores no petroleros con alzas anualizadas de 20,17% y 30,72%. Sin embargo, se trata de un sector que viene de un rezago histórico entre 2013 y 2019, con caídas superiores a 50% anual en 2017 y 2018", indica el medio.
También resaltan "actividades financieras" y "seguros", a pesar de la brusca caída de -21,14% en 2021, la cual se ha visto compensada con las expansiones de 20,17% y 30,72% reportadas en 2024 y 2025, debido al dinamismo de la digitalización de pagos y el crecimiento del crédito.
La "minería" también ha despuntado en los últimos dos ejercicios anuales con expansiones sobre el promedio de 14,85% en 2024 y 10,92% en 2025.
"El crecimiento ha estado también condicionado por una compleja situación de orden geopolítico, debido a las sanciones impuestas por Estados Unidos a las vitales operaciones petroleras venezolanas, las cuales han lastrado las posibilidades de una expansión más acelerada", indica la publicación de Banca y Negocios.
Sin duda, los datos ilustran una relación directa entre las dinámicas de sanciones y licencias petroleras con otros sectores de la economía. El impacto del bloqueo económico, comercial y financiero ha sido innegable.